{"id":1063,"date":"2019-04-03T01:17:11","date_gmt":"2019-04-03T01:17:11","guid":{"rendered":"https:\/\/edicionesmimesis.cl\/?p=1063"},"modified":"2019-07-19T20:43:24","modified_gmt":"2019-07-19T20:43:24","slug":"sin-condicion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/edicionesmimesis.cl\/index.php\/2019\/04\/03\/sin-condicion\/","title":{"rendered":"La educaci\u00f3n no sexista, por Gast\u00f3n Molina Domingo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"color: #333333; font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 18px;\"><em>La igualdad es que cada uno sea remitido a su elecci\u00f3n, no a su posici\u00f3n. Es lo que liga una verdad pol\u00edtica a la instancia de la decisi\u00f3n, que se establece siempre en situaciones concretas, punto por punto. <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"color: #333333; font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 18px;\">Alain Badiou<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #333333; font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 21px;\">1. En el comienzo de su libro <em>Nudos feministas<\/em>, Alejandra Castillo propone una distinci\u00f3n entre la \u201cpol\u00edtica de la acci\u00f3n afirmativa\u201d (demanda y reivindicaci\u00f3n de derechos) y la \u201cpol\u00edtica de la interrupci\u00f3n\u201d (cr\u00edtica de los relatos maestros que organizan incluso aquellas demandas), planteando la necesidad de mantener una tensi\u00f3n entre ambas. Para abordar el problema de la educaci\u00f3n no sexista me sirvo de esta distinci\u00f3n \u2013cambiando el concepto de \u201cafirmativo\u201d por el de \u201cpositivo\u201d, y dejando el primero para una tercera distinci\u00f3n. En efecto, es necesaria una <em>pol\u00edtica de la acci\u00f3n positiva<\/em> que normativamente resguarde la equidad en el reparto de las posiciones y los derechos de la diversidad de identidades sexuales; una <em>pol\u00edtica de la interrupci\u00f3n<\/em>, que disuelva cr\u00edticamente las narraciones identitarias que legitiman y hacen productiva la desigualdad entre los sexos; y, agregar\u00eda, una <em>pol\u00edtica de los actos afirmativos<\/em>, que se deje concernir por Ideas y decisiones que sostengan la dimensi\u00f3n traum\u00e1tica de la sexualidad y la educaci\u00f3n. Aqu\u00ed es necesario precisar que una cosa son los traumas sexuales provocados por abusos de poder, que han de ser definidos y sancionados por el conjunto de reglas y normas pertinentes, y otra cosa es el car\u00e1cter traum\u00e1tico de la sexualidad, para la que ninguna normativa es suficiente. Recordemos que la l\u00f3gica de la perversi\u00f3n supone la complacencia en la ley, el perverso se satisface con la proliferaci\u00f3n de las reglas, pues su goce est\u00e1 en transgredirlas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #333333; font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 21px;\">2. Ya que hablamos de tres pol\u00edticas, precisemos tambi\u00e9n que la pol\u00edtica se despliega, por una parte, en el vector del poder, y en el vector de la Idea de justicia, por otra. Si reducimos por completo la pol\u00edtica al poder, entonces que cada uno cuide su propio jard\u00edn. Pero no. En la distinci\u00f3n propuesta <em>la<\/em> <em>acci\u00f3n positiva<\/em> responde a un ejercicio del poder, <em>la<\/em> <em>interrupci\u00f3n<\/em> a la cr\u00edtica del poder, y <em>el<\/em> <em>acto afirmativo<\/em> a la verificaci\u00f3n de la justicia y la igualdad. Estas \u00faltimas, en tanto Ideas, no constituyen un punto de vista que ordena nuestro saber, sino aquello que ordena una subjetivaci\u00f3n, es decir, dejarse capturar por una verdad (una \u201capertura\u201d en Heidegger; \u201cuna grieta en el saber\u201d en Lacan; \u201cuna excepci\u00f3n inmanente o procedimiento gen\u00e9rico\u201d en Badiou).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #333333; font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 21px;\">3. La sexualidad humana no tiene un lugar propio, de ah\u00ed su car\u00e1cter traum\u00e1tico. Puede <em>aparecer sorpresivamente<\/em> en cualquier parte (en la religi\u00f3n, en el arte, en la educaci\u00f3n) con una inquietante familiaridad, inscribiendo en la finitud de las tramas cotidianas algo perturbador, por excesivo. No se trata, sin embargo, de ning\u00fan exceso transgresor. La l\u00f3gica de la transgresi\u00f3n es siempre conservadora. La violencia transgresiva (contempor\u00e1neamente casi siempre mort\u00edfera, encarnada en agresiones irracionales, en la frustraci\u00f3n permanente, en el fracaso y el abuso escolar) es inherente a la restauraci\u00f3n del orden. En otros t\u00e9rminos, la sexualidad no tiene un <em>sentido<\/em> ni simplemente anat\u00f3mico-biol\u00f3gico, ni simplemente cultural-convencional, menos a\u00fan una compleja interacci\u00f3n entre ambas dimensiones, pues el sexo se verifica precisamente como la <em>irrupci\u00f3n del <em>no-sentido <\/em><\/em>en la experiencia humana<em>. <\/em>Y en esta precisa medida \u2013la de lo inconmensurable\u2013, resulta que no tiene lugar propio, no se lo puede localizar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #333333; font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 21px;\">4. La educaci\u00f3n sexista no es s\u00f3lo la que establece una valoraci\u00f3n jer\u00e1rquica y excluyente de las diferentes identidades sexuales. Es ante todo la que opera el reparto de los lugares, posiciones y trayectos en vista a garantizar el ideal de una concertaci\u00f3n plural de la identidad, de la localizaci\u00f3n y la buena forma de esta diversidad identitaria. Por ello, creo necesario, pero insuficiente una <em>pol\u00edtica de la acci\u00f3n positiva<\/em>, es decir, otras reglas de juego, que se expresan en t\u00e9rminos de la aceptaci\u00f3n de la diversidad sexual, de pol\u00edticas inclusivas y no discriminadoras entre las diferentes identidades. Tambi\u00e9n quedarse en una <em>pol\u00edtica de la interrupci\u00f3n<\/em>, pues la negatividad cr\u00edtica contempor\u00e1nea colabora finalmente con el endiablado poder de disoluci\u00f3n del capital.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #333333; font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 21px;\">5. Se asume que la complejidad del problema es de \u00edndole b\u00e1sicamente cultural, y por ello la educaci\u00f3n ser\u00eda el expediente necesario para informarse, saber y, en definitiva, tomar conciencia en el saber-hacer \u2013en un proceso de continua mejora\u2013 de las condiciones que gradualmente han de ser innovadas. Educaci\u00f3n inclusiva; educaci\u00f3n de calidad; educaci\u00f3n integral, educaci\u00f3n multicultural, educaci\u00f3n no sexista, etc. No, la educaci\u00f3n no sexista es la educaci\u00f3n <em>sin m\u00e1s<\/em>. La educaci\u00f3n como encuentro traum\u00e1tico con efectos subjetivantes, un <em>acto<\/em> en el que en el individuo que siempre somos, pueda advenir el sujeto de una verdad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #333333; font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 21px;\">6. \u00bfCu\u00e1l es la \u00edndole del exceso que comporta la sexualidad? No la de una transgresi\u00f3n, sino la de un <em>desv\u00edo<\/em> \u2013acepci\u00f3n materialista de la verdad. Al modo de esos encuentros contingentes, inesperados e intempestivos, donde siempre es posible conjeturar un comienzo, la violencia de todo <em>comienzo<\/em> \u2013la de un nacimiento o una resurrecci\u00f3n\u2013, que es muy distinto a la problem\u00e1tica idealista del <em>origen<\/em> donde se cifra el sentido del devenir, pues la verdad se desv\u00eda del saber y del sentido. Esta irrupci\u00f3n, que precisamente por ser deslocalizada, erotiza al pensamiento, es la traum\u00e1tica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #333333; font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 21px;\">7. En <em>La doctrina plat\u00f3nica de la verdad<\/em>, Heidegger escribe: \u201cla esencia de la \u2018formaci\u00f3n\u2019 se basa en la esencia de la \u2018verdad\u2019 [apertura].\u201d La educaci\u00f3n <em>sin m\u00e1s<\/em> se juega en la apertura de un \u201ccambio de direcci\u00f3n\u201d, un desv\u00edo. El sexismo, ese constante gozar con el juego de reglas organizacionales que dispone y ordena la diversidad de identidades en los <em>trayectos<\/em> de adquisici\u00f3n de habilidades y competencias, trayectos que van de los \u201cperfiles de ingreso\u201d a los \u201cperfiles de egreso\u201d, organizados por indicadores y evidencias, ser\u00e1 siempre interrumpido y obstaculizado por la emergencia y el <em>encuentro<\/em> de las verdades: por un \u201carrancar violento\u201d, dice Heidegger.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #333333; font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 21px;\">8. Para no quedar entrampados en la reivindicaci\u00f3n identitaria de la demanda de reconocimiento ed\u00edpica, y en la cr\u00edtica disolvente del alma bella narcisista, propongo orientarnos por el anudamiento entre la periodizaci\u00f3n de Alain Badiou y el tipo de Escuela propuesto por el psicoanalista Massimo Recalcati, para declarar afirmativamente una tercera pol\u00edtica: 1) Simb\u00f3lico jer\u00e1rquico &#8211; Escuela Edipo: mundo de la tradici\u00f3n organizado por el ideal de un deseo identitario. Aqu\u00ed la educaci\u00f3n trata de la ense\u00f1anza de un saber Uno; 2) A-simb\u00f3lico desigualitario &#8211; Escuela Narciso: el relativismo nihilista posmoderno que se agota en el deseo an\u00f3nimo de la distancia cr\u00edtica. Se trata de la construcci\u00f3n de saberes que se cierran en la pluralidad de contextos significativos; 3) Simb\u00f3lico igualitario &#8211; Escuela (Ant\u00edgona-)Tel\u00e9maco: mundo por-venir a verificar en el presente de las Ideas y las decisiones que inscriben la singularidad de un deseo, \u201cen situaciones concretas, punto por punto\u201d. El punto aqu\u00ed son los trayectos de saber erotizados por una transmisi\u00f3n m\u00faltiple que se abre a encuentros imposibles.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #333333; font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 21px;\">9. La educaci\u00f3n <em>sin m\u00e1s<\/em>, en la Escuela o la Universidad, hace de la palabra, en la sala de clases, una er\u00f3tica de las verdades. Despierta el deseo, que es precisamente lo no educable.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 21px; color: #333333;\">&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #333333; font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 18px;\">* Gast\u00f3n Molina Domingo es Doctor en Filosof\u00eda, Profesor de la Carrera de Psicolog\u00eda de la Universidad Central de Chile.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"font-family: tahoma, arial, helvetica, sans-serif; font-size: 18px; color: #333333;\">Imagen: extracto fotogr\u00e1fico, Man Ray y Marcel Duchamp, <em>Criadero de polvo<\/em>, 1920.\u00a0<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La igualdad es que cada uno sea remitido a su elecci\u00f3n, no a su posici\u00f3n. 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